
Esta es una historia que se desarrolla en los años 60’s en la cuidad de San Juan de Pasto cuando estaba terminando su mandato el señor presidente Carlos Lleras Restrepo (1966-1970) e iniciaba el gobierno del señor Misael Pastrana Borrero (1970-1974) cuando en el país muchos colombianos no estaban de acuerdo con la forma de gobernar de estos dirigentes políticos.
El señor Roberto Gallardo Riascos, nacido el 3 de diciembre del año de 1946, tenia aproximadamente 25 años y tampoco estaba de acuerdo con la ideología de los gobernantes de estos tiempos, a Roberto Gallardo se le presento la oportunidad de estudiar en la Universidad Nacional, ubicada en la cuidad de Bogotá, sin pensarlo dos veces viajo a esta cuidad y empezó a estudiar la carrera de Derecho.
Fue ahí en la Universidad Nacional de Colombia donde Roberto Gallardo conoció a mucha gente que no estaba de acuerdo con el gobierno, pero que no se quedaban solo con la crítica sino que también querían formar parte de un grupo revolucionario que ya había nacido en el país llamado M-19 (Movimiento 19 de Abril) un grupo de izquierda creado en los años 70’s que se fue en contra de los ideales que se manejaban en ese tiempo de una manera critica y constructiva sin utilizar la violencia, cosa con la que el gobierno colombiano no estaba de acuerdo y ni iba a dejar que estos movimientos tomaran fuerza y se vallan en contra de los pensamientos y la ideología manejada ya muchos años en Colombia.
Cuando los compañeros de la universidad le contaron y le explicaron que hacia y cuales eran los ideales del M-19, el señor Gallardo se puso muy contento y sintió que no estaba solo y que su pensamiento critico frente al país y sus ganas de que la forma de gobernar cambie, con una sonrisa muy pero muy grande en su rostro, acepto entrar a este grupo revolucionario con la esperanza de que se pueda cambiar el pensamiento de muchas personas del país y así cada vez arraigar mucha mas fuerza para lograr modificar a la sociedad colombiana.
De regreso a la ciudad sorpresa, Roberto no cabía de la dicha y le contó a su señora esposa la señora Gloria Villota de Gallardo quien no estuvo de acuerdo con que su esposo perteneciera a algún grupo revolucionario y mucho menos irse en contra de las leyes e ideales colombianos, sin importar el pensamiento de su esposa, fue a comentarle a sus amigos y parientes como por ejemplo el Padre Gallardo (su primo) quienes estuvieron de acuerdo de entrar a ser parte de este grupo y empezó la travesía de los integrantes al M-19 en la ciudad de Pasto.

Al principio solo criticaban lo que no les parecía de lo que el gobierno imponía en ese tiempo, siempre con argumentos y lógicas especificas que de una u otra forma eran muy reales, fue así entonces que las autoridades se enteraron de que en la ciudad existían lideres e integrantes al grupo revolucionario mas famoso de ese entonces: M-19 y quisieron tomar represarías frente a estos.
Cuando las autoridades intentaron agredir a los integrantes a este grupo revolucionaron se comenzó a tomar medidas drásticas también como por ejemplo cubriéndose las caras con las banderas del grupo y armados con piedras empezar a realizar protestas mucho mas fuertes debido a las decisiones tomadas por el gobierno sin antes consultar al pueblo.
Lo único que le interesaba a Roberto Gallardo era el bien común, el bienestar del pueblo y que la sociedad en sí, se sintiera bien con lo que el gobierno estaba haciendo sin que afectara al pueblo en común.
Cuando las autoridades se dieron cuenta de que en la ciudad habían muchas personas pertenecientes a este grupo y que ni siquiera pensaban cambiar sus ideologías, empezaron a tomar medidas mucho mas fuertes que golpes y encierros en los distintos centros de reclusión de la cuidad.
Conciente de lo que estaba haciendo Roberto y sin importar los consejos de su esposa y de algunas personas que ya había vivido la represión por parte del gobierno, siguió con su ideología pero esta vez le pidió ayuda a los compañeros de la Universidad Nacional quienes con todo gusto le colaboraron, unos asistiendo a las protestas realizadas en la ciudad de San Juan de Pasto y otros con libros, banderas y pensamientos críticos y revolucionarios enviados desde el exterior.
Desafortunadamente así como existía gente en desacuerdo con el gobierno también había mucha gente a la cual no le era de ninguna manera mala la forma de gobierno que se vivía en ese entonces y fueron estas personas quienes acusaron a Roberto Gallardo, líder revolucionario, para que lo castigara la ley por no estar de acuerdo con el gobierno colombiano.
Fue ahí entonces cuando por parte del gobierno el señor Gallardo recibió múltiples amenazas de muerte y de desalojamiento de su territorio y de su ciudad natal, desesperado Roberto viajo a la ciudad de Bogotá en busca de ayuda y alojamiento mientras las cosas se calmaban en la ciudad sin darse cuenta que lo estaban siguiendo algunos individuos pertenecientes a un grupo del gobierno llamado F-2 los cuales no tenían buenas intenciones con él.
Ya ubicado en la ciudad de Bogotá se dio cuenta de que lo habían seguido para bien arrestarlo o para asesinarlo, les pregunto a sus compañeros que podía hacer y le dijeron que lo único que podía hacer en esa situación era esconderse y esperar a que no lo encontraran.
Sin otra alternativa Roberto opto por quedarse en la ciudad de Bogotá a esperar, no había pasado mucho tiempo de su estadía en la capital y se presento una protesta sin dudar salio a acompañar a sus compañeros y fue en esa revuelta que conoció a un revolucionario Ruso quien se había enterado de que lo andaban buscando y se lo llevo a la Habana Cuba, Gallardo se quedo sin palabras y con un movimiento de cabeza de arriba para abajo acepto la maravillosa invitación.
“Me sentí como un niño cuando le expresan que le van a regalar una bicicleta, no cabía de la dicha, pensaba que era un sueño, conocería a la amada isla revolucionaria…”: Roberto Gallardo.
Luego de pasar un par de años en la isla y de enterarse de que algunos compañeros habían sido asesinados por seguir ideales revolucionarios y ver que los movimientos se estaban creando no para bien común del pueblo sino de ellos mismos y que había muerto mucha gente inocente por culpa de las guerrillas decidió volver a su hogar y dejar de lado los pensamientos críticos frente al sistema y seguir las normas que rigen a Colombia.
Cuando regreso se dedico a su esposa y a sus hijos quienes contentos lo recibieron luego de pensar que algo malo le había pasado en su gran aventura.
